Quejas de spam: ¿cuántas son demasiadas?
Una queja de spam es la reacción más cara que puede recibir. El umbral a partir del cual duele es sorprendentemente bajo.
El orden de magnitud
Los grandes destinatarios manejan un límite en torno a una décima de por ciento. Es una queja por cada mil mensajes. Por encima de eso su entrega cae de forma perceptible.
De dónde vienen las quejas
Rara vez de personas enfadadas. Normalmente de personas que no recuerdan haberse dado de alta, o que no encuentran el enlace de baja. Ambas cosas tienen solución.
Qué ayuda
Un nombre de remitente reconocible que coincida con el sitio donde se dieron de alta. Un enlace de baja visible arriba y abajo. Y una frecuencia acorde con lo que prometió.
El consejo contraintuitivo
Haga que darse de baja sea más fácil de lo que es ahora. Cada baja que evita poniéndolo difícil se convierte en una queja, y esa sale mucho más cara.
Sígalo por campaña
Un pico tras un correo concreto le dice exactamente qué mensaje o qué frecuencia fue demasiado lejos.